Waugh, Evelyn
Retorno a Brideshead
Barcelona: Tusquets, 2008
“Debía parecerle que no le escuchaba y, con un último esfuerzo para despertar mi interés, dijo:
También hay una espantosa fuente delante de las escaleras, descomunal, hecha de rocas y de todo tipo de animales de piedra. Nunca habrás visto nada igual.
Sí, Hooper, la he visto. He estado antes aquí….
Había estado antes allí…Lo conocía todo muy bien”

Así se inicia el viaje hacia el pasado de Charles Ryder. Estamos en 1940, en plena Segunda Guerra Mundial. Charles es un oficial del ejército inglés que rememora su estancia en Brideshead, la mansión donde ahora se aloja su regimiento. El “retorno” de Charles a Brideshead devuelve a su memoria aquellos tiempos, anteriores a la guerra, en que paseaba por sus hermosos jardines y salones.

Charles conoce a Sebastian Flyte en Oxford y rápidamente queda enredado en el carisma de este personaje hedonista, melancólico y autodestructivo. Cuando acompaña a su amigo a la mansión familiar, Brideshead Castle, queda de nuevo seducido por el lugar (“Así me convertí al barroco”, comenta nuestro protagonista) un paraíso de elegancia y obras de arte que Charles plasmará en sus cuadros, una vocación incipiente que luego se convertirá en su profesión. Y queda atrapado por los Flyte, una familia aristocrática, excéntrica y opulenta, marcada por el escándalo de un padre exiliado en Venecia con su amante. Por el contrario Ryder sólo tiene a su padre, un tipo muy peculiar, solitario que mata el tiempo coleccionando curiosidades. Las escasa escenas entre padre e hijo son las situaciones más cómicas de la novela.

Sebastian introduce a su amigo en una Arcadia efímera y así vamos conociendo una impresionante galería de personajes. Una madre (lady Marchmain) controladora y reina del chantaje emocional; Sebastian que sólo quiere ser feliz pero está atrapado por su familia y queriendo huir, acaba alcoholizado; Julia Flyte, la hermana, que parece que no encuentra su lugar en la vida y que pudiendo ser feliz con Charles renuncia a él presa de la culpabilidad; Cordelia Flyte, la hermana pequeña, uno de los pocos personajes felices junto con el hermano mayor, Bridey. Los Flyte son católicos y la religión suele figurar en sus conversaciones, ejerciendo una gran influencia en sus vidas, algo que Charles nunca logró entender.

Evelyn Waugh nació en Londres en 1903 y murió en Somerset en 1966. Hijo de un conocido editor y crítico literario, estudió en Oxford y se graduó en historia moderna. Su primera obra, Decadencia y caída (1928) le dio fama inmediata. En 1930, después de divorciarse de su primera mujer, se convirtió al catolicismo. Viajó por todo el mundo y luchó en diversos escenarios de la segunda guerra mundial. Entre 1943 y 1944 mientras se recuperaba de una herida producida al tirarse en paracaídas, escribió Retorno a Brideshead, que se publicó en 1945.

Waugh se caracteriza por el espíritu irónico y mordaz con que disecciona la sociedad inglesa de la época de entreguerras. Escritor inteligente, divertido y algunas veces, como en la novela que nos ocupa, nostálgico. De hecho Waugh, en el prólogo del libro de 1959 se disculpa por el tono melancólico y de fascinación por esa vida aristocrática y sibarita de la novela achacándolo “a la época deprimente, de privaciones y continuas amenazas” de la guerra.

La revista Time incluye a Brideshead Revisited en su lista de las 100 mejores novelas de todos los tiempos.

No se puede hablar de este libro sin mencionar la magnífica serie de la televisión británica (1981), producida por Granada Television, con una banda sonora inolvidable compuesta por Geoffrey Burgon. A través de esta serie llegué al libro y descubrí a Evelyn Waugh.

La película del mismo título, estrenada en 2008, es totalmente prescindible y simplifica de una forma lamentable la novela.

En 2009 se publicó un libro , Mad world. Evelyn Waugh and the secrets of Brideshead, de Paula Byrne que sostiene la hipótesis de que los Flyte de la ficción son la réplica de los Lygon de Madresfield, poderoso clan de terratenientes que abrió las puertas de su mundo privilegiado y decadente al joven Waugh.

También en NST se ha reseñado otro libro de E. Waugh: Decadencia y caída.

María Seguido Aliaga

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Esta entrada fue escrita el Jueves, abril 15th, 2010 at 11:35 am.
Categoria: Novela, Reseñas.

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